Vivimos en la era de la IA digital, pero los procesos de creación de productos físicos siguen atrapados en diseños complejos, ineficientes y caros del siglo XX, lo que hace que emprendedores y empresas pierdan tiempo, dinero y oportunidades al intentar convertir sus ideas en productos reales.
Diseñar un producto físico requiere conocimientos avanzados de ingeniería CAD. Los emprendedores se detienen aquí porque no pueden traducir su visión en planos técnicos.
Convertir ideas en productos requiere comprenderlas primero. Transformar una idea en un producto real suele ser un gran desafío.

El software CAD tradicional tiene una curva de aprendizaje de años, inaccesible para la mayoría.

Los fabricantes exigen planos técnicos precisos (mediciones, materiales).

La diferencia entre lo que el creador imagina y lo que la fábrica interpreta sin especificaciones claras.